Juegos tradicionales, canciones y talleres temáticos son algunas de las propuestas para ocupar el tiempo libre de los pequeños y ayudar a los padres y madres a conciliar la vida laboral y familiar

Una treintena de niños, de edades comprendidas entre los 3 y los 7 años, asisten a la Ludoteca Municipal de Miguel Esteban durante este curso 2018/2019.

Ayudar a los padres a conciliar vida laboral y familiar, además de ocupar el tiempo libre de los más pequeños con actividades apropiadas a su edad y en compañía de otros niños, son los objetivos principales de este recurso que cada año pone en marcha la Concejalía de Servicios Sociales del Ayuntamiento miguelete.

Durante cuatro días a la semana, que son elegidos personalmente por cada una de las familias y en horario de cinco a siete y cuarto de la tarde, los niños disfrutan de multitud de propuestas lúdicas y divertidas con las que “no sólo ejercitan mente y cuerpo sino que también aprenden a compartir y adquieren valores importantes para su desarrollo futuro como el compañerismo, la solidaridad o el respeto”.

Así lo indicaba la concejal de Servicios Sociales, Rosario Fernández, quien recordaba que “la Ludoteca cumple la misma función que antes cumplía la calle cuando los niños salíamos a jugar y eran otros niños más mayores los que nos enseñaban las normas de los diferentes juegos”.

La Ludoteca Municipal de Miguel Esteban está situada en el Centro Cívico de Miguel Esteban. Actualmente, cuenta con dos aulas, una de las cuales está dotada con pizarra digital, piscina de bolas, tobogán y juguetes varios mientras que la otra está más enfocada al ejercicio psicomotriz y dispone de cama elástica, zancos y sacos, además de futbolín y videoconsolas.

La coordinadora de la Ludoteca, Gema Rescalvo, señalaba que “se trata de combinar juegos clásicos como el escondite inglés o las sillas, con elementos interactivos y tecnológicos que es lo que prima en estos tiempos, e incluso con los idiomas, las tradiciones y las fiestas, con el fin de que los niños se diviertan, aprendan y conozcan la cultura local”.

Las monitoras se encargan de supervisar a los pequeños y de dirigir las diferentes actividades. Además de juegos infantiles básicos, los niños bailan y cantan, hacen manualidades y participan en talleres temáticos relacionados con fechas señaladas en el calendario como Halloween, el Día del Niño, la Navidad o el Carnaval con la tradicional Jota Pujada. También se intenta fomentar el aprendizaje básico del inglés utilizando este idioma para dar sencillas órdenes, cantar o decir números y colores.

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