El pregón de José María Lara y el homenaje a los Capitanes marcaron una noche cargada de emoción, tradición y orgullo miguelete.
La carpa municipal, instalada en el corazón de Miguel Esteban, volvió a llenarse de migueletes y migueletas en la noche del viernes 13 de febrero para celebrar el acto de homenaje a la Jota Pujada y el tradicional pregón que inicia los días grandes del Carnaval.
El evento estuvo conducido por la concejal de Festejos, Pilar Lara y sirvió para poner en valor una tradición que forma parte de la identidad colectiva del municipio. La Jota Pujada, declarada Fiesta de Interés Turístico Regional, fue la gran protagonista de una velada en la que no faltaron la emoción, el sentimiento y el orgullo de pertenencia.
El alcalde de Miguel Esteban, Marcelino Casas, se dirigió a los vecinos recordando la importancia de mantener viva esta tradición centenaria y subrayando el papel fundamental de las nuevas generaciones para garantizar su continuidad. En este sentido, destacó que la Jota Pujada es patrimonio del pueblo y una seña de identidad que se transmite de padres a hijos.
Tras las palabras del alcalde, llegó el pregón a cargo de José María Lara, quien ofreció un discurso profundamente emotivo en el que mezcló la gracia característica del Carnaval miguelete con la emoción y el respeto por la tradición. Su intervención hizo un recorrido por la historia del Carnaval y de la Jota Pujada, resaltando el valor de la familia como núcleo donde se aprende, se vive y se siente esta celebración. Entre anécdotas, recuerdos y palabras cargadas de sentimiento, consiguió arrancar aplausos y alguna que otra lágrima entre los asistentes.
Tras el pregón, tuvo lugar uno de los actos más esperados: el homenaje a los Capitanes adultos de este año, Emilio José Flores Tirado y María del Mar Torres Medina. Ambos subieron al escenario visiblemente emocionados para recibir el cariño de sus vecinos y asumir con orgullo la responsabilidad de representar una figura clave dentro de la Jota Pujada.
A continuación, se presentó a los Capitanes infantiles: Daniel Flores Tirado, Valeria Novillo Colmenar, Alberto Martínez Moreno y Carlota Guerrero Ochoa. Este año se da una circunstancia muy especial, ya que Daniel Flores Tirado es hijo de los Capitanes adultos, lo que simboliza de forma clara la transmisión generacional de la tradición y refuerza el carácter familiar que define al Carnaval miguelete.
Una vez presentados, todos los Capitanes protagonizaron el simbólico momento de dar la bandera al son de la música, ante la atenta mirada del público que llenaba la carpa. Con este gesto, cargado de significado, Miguel Esteban volvió a demostrar que la Jota Pujada no es solo una tradición festiva, sino una expresión viva de su historia, su cultura y su identidad.
La velada culminó con el tradicional baile del candil, en el que vecinos formaron el corro al ritmo de las jotas, dando así el pistoletazo de salida oficial al Carnaval miguelete. Un momento de unión y sentimiento colectivo que volvió a poner de manifiesto que la Jota Pujada se vive, se siente y se transmite de generación en generación.