Los Capitanes del Carnaval 2026, Emilio José Flores Tirado y María del Mar Torres Molina, fueron los encargados de abrir el ‘corro’ en una jornada marcada por el buen tiempo y la alta participación.
Con emoción, entrega y pasión, Miguel Esteban ha celebrado su tradicional Fiesta de la Jota Pujada, declarada de Interés Turístico Regional, en una jornada en la que el buen tiempo permitió que el acto se desarrollara en el paraje de La Vendimiadora, como es tradición cuando la climatología acompaña.
Siguiendo una costumbre que se remonta al siglo XVIII, cientos de migueletes y migueletas se dieron cita para conformar el popular y característico ‘corro’, en cuyo interior fueron bailando los grupos de cuatro personas que pujaban por hacerlo, manteniendo viva una de las tradiciones más arraigadas del municipio.
Como es habitual, el corro comenzó con el tremolar de la bandera a cargo de los Capitanes del Carnaval 2026, Emilio José Flores Tirado y María del Mar Torres Molina, acompañados por los capitanes infantiles, Daniel Flores Torres, Valeria Novillo Colmenar, Alberto Martínez Moreno y Carlota Guerrero Ochoa. Los Capitanes arrancaron los aplausos del público haciendo tremolar la bandera de España a ritmo de vals y redoble de tambor, cumpliendo así uno de los rituales más esperados de esta fiesta.
Tras abrir el corro junto a sus hijos, los Capitanes bailaron la Jota acompañados por el alcalde de Miguel Esteban, Marcelino Casas, y la concejal de Festejos, Pilar Lara, además de otros miembros de la corporación municipal.
El alcalde, Marcelino Casas, resaltó que “es un día grande en nuestro Carnaval y para todos los migueletes” y felicitó a vecinos y vecinas por mantener viva una tradición que comenzó hace más de 300 años y que hoy cuenta con la declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional, “un logro no sólo del Ayuntamiento, sino de todo el municipio”. Asimismo, destacó el carácter intergeneracional de la Jota Pujada, representado en los capitanes adultos e infantiles.
Por su parte, la concejal de Festejos, Pilar Lara, se mostró contenta y agradecida por la alta participación y por la implicación del pueblo en cada uno de los actos programados dentro del Carnaval.
Las pujas estuvieron muy animadas durante toda la jornada, haciendo disfrutar tanto a participantes como a espectadores, muchos de ellos llegados de distintos puntos para vivir en primera persona esta tradición ancestral.
Bajo la batuta de Ángel Esquinas y siguiendo las directrices marcadas por los animeros, Miguel Ángel Martínez y Eugenio Caravaca, la Banda Municipal de Música fue interpretando la jota migueleta, de ritmo más pausado, o la jota campesina, de carácter más alegre, en función de cada momento, convirtiéndose nuevamente en coprotagonista de la fiesta.
El dinero recaudado, que antiguamente se destinaba a las misas de ánimas, se entrega en la actualidad a la Banda Municipal de Música en reconocimiento al importante papel que desempeña en todos los actos del Carnaval.
Ofrecimiento de las Ánimas
El domingo por la tarde tuvo lugar el tradicional Ofrecimiento de las Ánimas. Personas a título individual o en representación de asociaciones participaron entregando productos y objetos variados que fueron posteriormente subastados, encabezando la ofrenda los Capitanes adultos e infantiles, junto a la Reina y Damas de las fiestas.
Tras ello, los Capitanes adultos e infantiles volvieron a tremolar la bandera y a bailar la Jota en el interior del corro, dando continuidad a una tradición que los migueletes y migueletas sienten como propia.
La jornada volvió a poner de manifiesto el fuerte arraigo de la Jota Pujada y del Ofrecimiento de las Ánimas, dos citas imprescindibles del Carnaval miguelete que año tras año reúnen a generaciones enteras en torno a su identidad y su historia.